Contempla el inmenso océano de VIDA.
La quietud de las aguas abismales
se confunde con el permanente movimiento
de corrientes silenciosas.
Olas gigantescas escupen constantmente
infinidad de gotas que vuelan sobre las aguas.
Por unos instantes,
parecen olvidar su naturaleza;
parecen sentirse distintas las unas de las otras;
parecen sufrir por alargar unos segundos su efímero viaje;
parecen temer el momento del retorno;
parecen llorar por las que ya han desaparecido.
¿Cuándo la gota dejó de ser océano?
Olas gigantescas escupen constantmente
infinidad de gotas que vuelan sobre las aguas,
mientras corrientes silenciosas,
en permanente movimiento,
se confunden con la quietud de las aguas abismales.
Contempla el inmenso océano de VIDA.


