¿Son dedos o una mano? Depende cómo se mire.
Cada dedo tiene la opción de identificarse a sí mismo como dedo o como mano.
Si se identifica como dedo, se verá rodeado de otros dedos, otros individuos diferenciados y ajenos a sí mismo. Le parecerá que cada uno va a lo suyo. Incluso ―estirando el símil―, se activará inmediatamente el sentimiento de competencia, de amenaza. Actuará en función de un propósito «personal».
Si se identifica a sí mismo como mano, verá otras «formas de mano» que, como él, hacen la función de «dedo».
Percibirá la interacción de la multiplicidad de formas y la armonía de la resultante unitaria.
Se dará cuenta de la gran paradoja de la acción: no es él quien actúa, sino la mano; pero a la vez, su acción determina qué hace la mano.
De igual manera, todos tenemos la opción de identificar nos como «yo» o como VIDA. Según cómo nos identifiquemos, viviremos en conflicto o en armonía.
Somos los dedos de VIDA.




