Imagina una esfera.
Una esfera que contiene todo.
Todo, todo, todo.
A ti también.
¿Desde donde la tienes que mirar?
Si lo contiene todo,
¿puede tener un borde?
Si lo tuviera,
habría un “fuera”
y entonces, no contendría todo.
Si no tiene borde,
¿dónde está el centro?
¿Dónde está el comienzo?
¿Dónde está el final?
Todo lo que contiene,
aparece y desaparece.
¿De dónde pueden venir?
¿Dónde pueden ir?
No hay “fuera”.
Solo transformación.
Imagina una esfera
que contiene todo.
¡Naturaleza Primordial!
¡VIDA!





