Advaitananda V.G. fue siempre muy discreto sobre los detalles de su vida. Eludía todo protagonismo personal, insistiendo constantemente que no importaba el dedo señalizador, sino Lo que este señalaba. Finalmente, aceptó que se publicara tan solo una imagen y algunos trazos de su biografía. No para ensalzar su figura, sino para dejar muestra de que la realización de Presencia No Dual de VIDA está al alcance de todo ser humano y que no es fruto de una creencia o doctrina, sino de la experiencia directa, real, vivida, de SER.
Nació en 1931, en el barrio de Poble Sec de Barcelona, en el seno de una bondadosa familia. Siempre consideró a sus abuelos y padres –junto con su amigo de juventud– como a sus auténticos y más preciados gurús.
Su infancia transcurrió durante la Guerra Civil española y la posguerra subsiguiente, por lo que su escolarización fue en colegios religiosos, tanto en Barcelona como en Tortosa, donde a los 9 años se traslada con la familia a casa de sus abuelos.
A esta temprana edad, constata cómo su innata y tierna vivencia de la naturaleza inefable de VIDA no encuentra sintonía con las explicaciones dogmáticas que le ofrecían sus mentores. Fue en los cañaverales del río Ebro, entre juegos y largos paseos en solitario, donde aquel niño contempla, se pregunta, indaga en si mismo sin parar y, finalmente, vive en si la Unidad de VIDA.
Cumplidos los 16 años, la familia retorna a Barcelona y Advaitananda V.G. ingresa en la Universidad. Allí pudo acceder a nuevas fuentes de información que le facilitaron la posibilidad de contrastar su experiencia directa con las distintas formas de Tradición, las múltiples corrientes de pensamiento y las diversas vías de realización, tanto de Oriente como de Occidente. La indagación permanente le acompañará toda su vida, pues aunque siempre se guió por su sentir interno, estuvo abierto a incorporar nuevas ideas y fórmulas que sintonizasen con su experiencia directa. Una cierta afinidad innata con el carácter indio, le llevó a iniciarse en la práctica del yoga y la meditación de forma casi auto didáctica, pues en aquella época no existían centros en Barcelona donde aprender.
Sobre los 20 años, emprendió un especial retiro en los Pirineos. Fue allí cuando Advaitananda V.G. –como consecuencia natural e ineludible de la experiencia directa de SER–, perfila con claridad la Proclama que presentará a todo ser humano la posibilidad de descubrir en si mismo la Naturaleza Inefable de VIDA, más allá de credos y cánones doctrinarios.
En los años siguientes, se relacionó y participó en todos los círculos espirituales existentes en la Barcelona de aquel entonces, dando conferencias e introduciendo la práctica del yoga y la meditación. Siempre mostró un profundo respeto y reconocimiento para con todas y cada una de las religiones presentadas a lo largo de la historia del ser humano, a las que denominaba Formas de Tradición, destacando que todas ellas señalan, en lo último y más profundo, la Unidad de VIDA. Sin embargo, no siempre encontró la disposición y la apertura de corazón suficientes como para, al menos, atisbar la nueva Presentación.
En 1978, se dan en VIDA las circunstancias propicias para que Advaitananda V.G. fundara la Advaita Universal Assembly, el Advaita Institute y las Órdenes Internas. Desde entonces y hasta su Mahasamadhi, acaecido en 2012, Sri Bhagavan Advaitananda Vyasa Goe se dedicó a proclamar que la Naturaleza No Dual de VIDA conforma a todo ser. Así que todo ser tiene, de natural, en si, la facultad de realizar VIDA, de saberse VIDA. Y para ello no se necesitan creencias o criterios doctrinarios. De manera natural, sin forzamientos, basta una dedicación sincera para descubrir que ya Lo Somos.
Han quedado registrados centenares de sus coloquios, de los cuales reproduciremos algunos en este espacio. También notas y reflexiones manuscritas, así como parte de su inacabado tratado Sat Dharma (La Doctrina de la No Doctrina). Sí ha sido publicada una recopilación de aforismos, con el título Destellos, en los que Advaitananda V.G. expresó la vivencia de la Unidad como múltiples facetas de la única Luz.


